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Vida Saludable en el Plan de Estudio 2022: por qué NO es solo el plato del bien comer

septiembre 28, 2026

Querida maestra, querido maestro: si en tu planeación del eje articulador Vida Saludable todavía tienes pegado el plato del bien comer, un cartel de lavarse las manos y una rutina de activación física, este post es para ti. Y no, no te estoy diciendo que esté mal: te estoy diciendo que se queda corto. Muy corto.

En el video de hoy (un Short cortito pero con mucha tela de dónde cortar) te explico por qué el Plan de Estudio 2022 de la Nueva Escuela Mexicana plantea la salud desde otro lugar: no como una lista de recomendaciones individuales, sino como un hecho social y un hecho histórico. Y eso cambia por completo la forma en que debemos abordarlo en el aula.

Primero lo básico: ¿dónde viene esto en el Plan?

Todo está en el apartado 8.1.5 Vida saludable del Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria 2022, páginas 121 a 123. Ahí el documento no se anda con rodeos y afirma algo que incomoda: la salud no depende nada más de lo que tú decides comer o de si te bañas o no.

La salud es un HECHO SOCIAL

Esta es la primera idea fuerte del apartado. El Plan dice, textual, que las variaciones de peso, talla, composición corporal y signos vitales no sólo expresan salud o enfermedad, sino también las desigualdades entre las personas. Léelo otra vez, porque ahí está el corazón del asunto.

Y pone un ejemplo que a quienes trabajamos en escuelas públicas nos toca ver todos los días: la desnutrición por pobreza extrema conviviendo en el mismo salón con el sobrepeso y la obesidad "propios de una sociedad donde los alimentos son una mercancía y no un proceso incorporado a la salud integral de las personas".

¿Qué significa esto para tu práctica docente? Significa que:

  • No puedes culpar al niño ni a la familia por su estado nutricional. Ahí hay condiciones económicas, sociales y hasta estructurales.
  • Una tiendita escolar con chatarra no es un problema "de los niños", es un problema del sistema alimentario que los rodea.
  • El acceso al agua potable, al deporte, a espacios seguros para jugar, también es salud. Y también es desigual.
  • Hablar de alimentación en tu grupo implica hablar de justicia social, no de "buenas costumbres".

La salud también es un HECHO HISTÓRICO

La segunda idea es igual de potente y a veces se nos escapa: lo que hoy consideramos saludable o enfermo cambia con el tiempo. El Plan pone dos ejemplos buenísimos para trabajarlos con los alumnos:

  • Fumar era visto como un estilo de vida normal, incluso elegante. Hoy se considera una enfermedad y una adicción.
  • La homosexualidad estuvo clasificada como enfermedad y hasta como delito hasta hace pocas décadas. Hoy es un derecho y una orientación sexual que forma parte de la diversidad de las personas.

¿Ves lo que pasa aquí? La salud no es un dato fijo que baja del cielo. Es una construcción social e histórica, y por lo tanto se puede discutir, se puede transformar y se puede enseñar críticamente. Esto abre la puerta a proyectos muy ricos: líneas del tiempo sobre cómo ha cambiado la idea de enfermedad, entrevistas con abuelos sobre remedios y costumbres, análisis de cómo la publicidad construye "cuerpos sanos".

Y por eso el Plan reconoce los saberes ancestrales

Aquí viene una de las partes más bonitas del apartado: el documento reconoce los saberes ancestrales —herbolaria, temazcal, acupuntura, partería— junto con la medicina alópata de los centros de salud. No se trata de elegir uno u otro, sino de ponerlos en diálogo.

En muchas comunidades rurales e indígenas de México esto no es teoría: es la vida cotidiana de nuestras familias. Cuando en tu aula descalificas "los remedios de la abuela" o cuando los romantizas sin contexto, pierdes una oportunidad enorme de hacer educación intercultural de verdad. La apuesta del Plan es que ambas formas de saber convivan, se respeten y se complementen.

Entonces, ¿cómo aterrizo esto en mi planeación?

Algunas ideas rápidas que puedes adaptar a tu grado y contexto:

  • Proyecto comunitario: mapear junto con los estudiantes qué alimentos se producen y se venden en su colonia o comunidad, a qué precio y quién tiene acceso a ellos.
  • Entrevista intergeneracional: preguntar a abuelas y abuelos cómo se curaban antes, qué plantas usaban y qué opinaban de los padecimientos que hoy tratamos distinto.
  • Análisis crítico: revisar etiquetados, publicidad de comida y discursos sobre el "cuerpo ideal", identificando estereotipos y discriminación.
  • Vinculación con la comunidad: invitar a la partera, al promotor de salud, al médico del centro de salud o al curandero local, según el contexto.
  • Evaluación formativa: valorar el razonamiento crítico del alumnado, no si "repite" el plato del bien comer.

Si quieres ver cómo se organiza todo esto paso a paso en el Programa Analítico (codiseño, contextualización, proyectos), te dejo el enlace en la descripción del video y aquí abajo en los recursos.

🔗 Recursos del video

Recuerda: Vida Saludable no es el plato del bien comer. Es un eje articulador que te invita a mirar a tus estudiantes como sujetos históricos, sociales y culturales, y a ti como docente, como alguien que puede ayudarles a leer su realidad para transformarla.

👉 Dale clic y mira el video completo aquí: VIDA SALUDABLE no es el plato del bien comer. Y si este contenido te sirve para tu planeación, suscríbete al canal de Alex Duve, activa la campanita 🔔 y comparte este post con tus colegas. ¡Nos vemos en el siguiente video!

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