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Enseñar nunca es neutral, según Paulo Freire #Shorts

agosto 04, 2026

Hola, ¿cómo están? Soy Alex Duve y en este short les comparto una de las ideas más incómodas y más poderosas de Paulo Freire: enseñar nunca es neutral. Para Freire, la educación o sirve para domesticar o sirve para liberar. No hay terreno neutro: tu forma de enseñar es, quieras o no, una decisión sobre qué tipo de personas quieres en el mundo.

¿Por qué Freire dice que no existe la educación neutral?

A muchos nos enseñaron que el maestro debe "limitarse a dar su clase" y no meterse en temas polémicos. Suena prudente, pero Freire desmonta esa idea desde la raíz: la escuela siempre está formando un tipo de persona. Cuando elegimos qué contenidos priorizar, qué preguntas permitimos, qué voces escuchamos y cuáles ignoramos, ya estamos tomando postura. La supuesta neutralidad también es una postura: la de dejar las cosas como están.

En su obra más conocida, la Pedagogía del Oprimido, Freire distingue dos caminos. Una educación que domestica: acostumbra al estudiante a obedecer, memorizar y no cuestionar, y lo prepara para aceptar el mundo tal como se lo entregan. Y una educación que libera: le da herramientas para leer su realidad, preguntarse por qué las cosas son así y participar en transformarlas.

¿Qué significa esto en un salón de clases mexicano?

No se trata de convertir la clase en un mitin ni de imponer nuestras opiniones a los alumnos. Se trata de reconocer que nuestras decisiones didácticas cotidianas tienen consecuencias formativas. Algunos ejemplos concretos:

  • Las preguntas que permitimos: un salón donde solo se responde y nunca se pregunta forma personas que esperan instrucciones; uno donde se problematiza forma personas que piensan.
  • Los ejemplos que usamos: partir de la realidad de la comunidad (los precios del mercado, el agua de la colonia, las historias de las familias) enseña que el conocimiento sirve para entender la propia vida.
  • La participación: decidir todo por los alumnos o construir acuerdos con ellos son dos formas distintas de enseñar qué es la democracia, sin necesidad de nombrarla.
  • El error: castigarlo enseña miedo; trabajarlo enseña que aprender es un proceso.

Esta idea conecta directamente con el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana y su apuesta por el pensamiento crítico y la vinculación con la comunidad: el Plan de Estudio 2022 parte precisamente de que la escuela no es ajena a la realidad social de sus estudiantes.

Una invitación a revisar nuestra práctica

La pregunta que nos deja Freire no es "¿debo tomar postura?", porque ya la estamos tomando todos los días. La pregunta honesta es: ¿mi práctica de hoy está formando personas que obedecen sin pensar, o personas capaces de leer su mundo y mejorarlo? Vale la pena hacérsela al planear, al evaluar y hasta al pasar lista.

🔗 Recursos del video

Si esta reflexión te movió algo, ve el short completo, compártelo con tus colegas y suscríbete al canal: ahí seguimos conversando sobre Freire, la NEM y la práctica docente, siempre en cristiano y con los pies en el aula.

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