¿La inclusión es solo rampas e integrar alumnos?
Si eres docente en México, seguramente has escuchado hablar del eje articulador de inclusión del Plan de Estudio 2022. Pero, ¿realmente sabemos qué implica? En mi canal les compartí un video muy breve, pero potente, donde explico algo que muchas veces se nos escapa: el eje de inclusión es, con todas sus letras, de carácter decolonial. Y no, no se trata solo de construir rampas, adaptar materiales o "integrar" a algunos alumnos y alumnas al aula. Es mucho más profundo.
Como docentes, necesitamos entender esta visión para poder diseñar experiencias de aprendizaje que realmente transformen la escuela. Por eso quiero detenerme en los cuatro dominios que el propio Plan de Estudio señala como claves para comprender la lógica colonial que opera en nuestra experiencia cotidiana. Vamos paso a paso, como siempre, en cristiano.
¿Qué significa que la inclusión sea decolonial?
Lo primero es aclarar el término. Cuando hablamos de decolonial no estamos usando una palabra rara o una moda académica. El Plan de Estudio 2022 retoma una crítica muy seria: muchas de las desigualdades que vivimos hoy no son accidentales, sino que vienen de una historia de colonización que no terminó con la independencia política. Esa lógica colonial siguió operando en nuestras instituciones, en nuestras formas de pensar y en nuestras relaciones sociales.
Entonces, el eje de inclusión decolonial nos invita a cuestionar esa herencia. No basta con que los niños y niñas estén sentados en la misma aula; hay que preguntarnos por qué algunos cuerpos, saberes y culturas han sido históricamente excluidos, y qué podemos hacer para revertir eso desde la escuela.
Los 4 dominios de la lógica colonial
El Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria 2022, en el apartado 8.1.1, nos dice que la lógica colonial opera en cuatro dominios. Me gusta pensarlos como cuatro piezas de un mismo engranaje. Si no los identificamos, difícilmente podremos romper el ciclo de exclusión.
- Dominio económico: se refiere a la apropiación de la tierra y la explotación humana. En la escuela esto se traduce, por ejemplo, en cómo normalizamos que algunos niños no tengan acceso a los mismos materiales o a una alimentación digna, o cómo ciertas comunidades son despojadas de sus territorios y eso afecta su derecho a aprender.
- Dominio político: tiene que ver con el control de las autoridades. ¿Quién decide qué se enseña, cómo se organiza la escuela, quiénes ocupan los cargos de poder? Muchas veces reproducimos lógicas donde solo unos cuantos toman decisiones por todos, sin tomar en cuenta a las comunidades.
- Dominio social: aquí el control se ejerce sobre el género, la clase social, la sexualidad, la condición étnica. Es el que más vemos en el aula: cuando etiquetamos, discriminamos o excluimos a alguien por ser niña, por ser indígena, por ser migrante, por su orientación sexual o por su situación económica.
- Dominio epistémico: quizás el más invisibilizado. Se refiere al control del conocimiento y las subjetividades. Es decir, qué conocimientos se consideran válidos y cuáles no. Cuántas veces hemos escuchado que el conocimiento científico "de verdad" es el europeo y que los saberes comunitarios son "creencias". Eso es colonialismo epistémico.
Estos cuatro dominios producen desigualdad, y el propio Plan de Estudio es muy claro al definirla: la desigualdad es una violación a la dignidad humana. No es un simple dato estadístico; es una herida profunda que atraviesa la vida de nuestras alumnas y alumnos.
Incorporar no es suficiente: hay que incluir de verdad
El Plan también nos dice algo que me parece fundamental: incorporar a los grupos de la sociedad a la escuela es muy importante, pero no es suficiente. ¿Cuántas veces hemos celebrado que "ya están en la escuela" los niños con discapacidad, los niños indígenas o los niños en situación de migración? Pero si al llegar siguen enfrentando barreras, discriminación o invisibilización, entonces no hay una verdadera inclusión.
El texto es contundente: si falta una persona por motivos de clase, sexo, género, etnia, lengua, cultura, capacidad, condición migratoria o religión, entonces no están incluidos todos ni todas. Eso nos exige revisar nuestras prácticas cotidianas, desde las listas de asistencia hasta los materiales que usamos, pasando por la forma en que organizamos los equipos, los saludos, los permisos, el lenguaje y hasta las celebraciones escolares.
¿Qué significa esto en la práctica docente?
Poner en marcha un eje articulador de inclusión decolonial no es tarea de un día. Implica un proceso de reflexión colectiva. En el programa analítico, por ejemplo, tenemos que plantear proyectos que partan de los problemas reales de la comunidad. Si en nuestra escuela hay discriminación hacia las niñas, hacia las familias migrantes o hacia las personas que hablan una lengua indígena, ahí hay un problema que podemos atender desde el aula.
También significa revisar nuestros propios prejuicios. Nadie se salva de haber crecido en una sociedad con lógicas coloniales. Por eso necesitamos formarnos, leer, dialogar con otros docentes y, sobre todo, escuchar a las comunidades. La inclusión no es un gesto de caridad de la escuela hacia los vulnerables; es un acto de justicia que reconoce la dignidad de todas las personas.
Un llamado a mirar más allá del discurso
Cuando compartí este video en mi canal, lo hice porque sé que muchas maestras y maestros están buscando respuestas concretas. El Plan de Estudio 2022 puede resultar abrumador, con tantos términos nuevos. Pero si entendemos que la inclusión es decolonial, entonces dejamos de reducirla a un checklist y empezamos a transformar la escuela desde la raíz.
Los cuatro dominios —económico, político, social y epistémico— son una brújula. Nos ayudan a detectar dónde está operando la exclusión. Y no es para sentirnos culpables, sino para actuar con conciencia. Porque la educación en México necesita docentes que se atrevan a cuestionar lo establecido, a desaprender prácticas excluyentes y a construir un futuro más digno para todas y todos.
🔗 Recursos del video
Si este tema te interesa, te invito a ver el video completo. Ahí profundizo en los cuatro dominios y te doy ejemplos más aterrizados para tu práctica docente. También te invito a que expliques con tus propias palabras qué significa para ti la inclusión decolonial y cómo la estás llevando al aula. Comparte este contenido con otros docentes