Publicado: 13 de julio de 2026 | Por Alex Duve
La herencia no es solo casas y terrenos: el dinero también se hereda (pero no con el testamento)
Esta semana leí un par de notas que me hicieron ruido. Una del El Informador y otra de El Heraldo de México que coinciden en algo que pocos saben: tu testamento no decide quién se queda con tu cuenta de banco, tu Afore ni tus inversiones. Así como lo lees.
Mucha gente cree que hacer un testamento ya resuelve todo. Que con ese documento ya pueden dormir tranquilos porque su patrimonio quedará en manos de las personas correctas. Pero la realidad es más compleja, sobre todo cuando hablamos de productos financieros. Según los especialistas citados en esas notas, el testamento no tiene validez ni jurisdicción sobre el destino de una cuenta bancaria o un seguro de vida. ¿Entonces cómo se hereda el dinero que tienes en el banco, en tu Afore o en cetes?
Hoy te voy a explicar paso a paso cómo funciona esto, por qué mucha gente termina dejándole su herencia a personas equivocadas sin querer, y qué puedes hacer esta semana para evitarlo.
¿Qué SÍ cubre un testamento?
El testamento sigue siendo fundamental. Sirve para distribuir bienes como casas, terrenos, vehículos, propiedades y otros activos materiales. Si tienes un departamento en la CDMX o un terreno en tu pueblo, el testamento es la herramienta correcta para decidir quién se queda con eso. Hasta ahí todo bien.
Pero el problema empieza cuando pensamos que ese mismo documento también decide sobre tu dinero en el banco, tus inversiones o tu seguro de vida. Y resulta que no. Esos productos operan bajo sus propias reglas y dependen de algo que muchos olvidan: la designación de beneficiarios.
Las cuentas bancarias y la Afore: el error más común (y cómo evitarlo)
Imagina que tienes una cuenta de ahorros con 150,000 pesos. Haces tu testamento y dejas claro que ese dinero es para tu hermana. Perfecto, ¿no? Pues no. El banco, al momento del fallecimiento, va a ver primero a quién pusiste como beneficiario en su sistema. Si pusiste a tu esposa, y en el testamento decía otra cosa, el banco le pagará a tu esposa. Fin del asunto. No importa lo que diga el testamento.
Algo similar pasa con la Afore. Según lo que se menciona en El Heraldo, las cuentas de Afore no se incluyen en el testamento. La Afore tiene su propio proceso de sucesión. Por ley, los recursos van primero a los beneficiarios que designaste en la cuenta (cónyuge, hijos, padres). Si no designaste a nadie, entonces aplica lo que diga la ley de seguridad social, que no siempre coincide con lo que tú hubieras querido.
Y ni hablar de los seguros de vida. Si en tu póliza de seguro pusiste a tu primo como beneficiario, pero en tu testamento decía que el dinero del seguro era para tu hermana, gana el beneficiario de la póliza. Sin discusión posible.
¿Y las inversiones? Cetes, fondos y demás
Aquí aplica la misma lógica. Los cetes, fondos de inversión, acciones en bolsa, sofipos y demás instrumentos suelen tener la figura del beneficiario. Si no designaste a nadie en cada uno de esos productos, al momento de fallecer el dinero pasa a tu sucesión legal, que puede tardar meses o años en resolverse. Y durante ese tiempo, tu familia no tiene acceso a esos recursos.
Por eso los especialistas recomiendan complementar el testamento con otras herramientas: fideicomisos, donaciones en vida y, sobre todo, designar beneficiarios en cada cuenta bancaria, en cada inversión y en cada seguro. Si el objetivo es un reparto equitativo y coherente con tu voluntad, tienes que coordinar el testamento con las designaciones bancarias. No puede ir cada cosa por su lado.
El dato actual que te conviene saber
Justo este año hay movimientos importantes en la legislación sobre sucesiones en México. Según notas recientes, se menciona una posible nueva Ley de Sucesiones que, en general, podría cambiar cómo heredan los viudos. Aunque todavía hay debates y ajustes, y no hay un decreto oficial confirmado, la tendencia parece orientada a proteger más al cónyuge sobreviviente, incluso por encima de lo que diga el testamento. Para conocer el estado actual de cualquier reforma, te recomiendo consultar directamente el Diario Oficial de la Federación en dof.gob.mx. Esto refuerza la importancia de no dejar tu planeación patrimonial solo en manos de un documento.
La recomendación de los expertos es clara: revisa al menos una vez al año tus designaciones de beneficiarios en todos tus productos financieros. No solo cuando haces tu testamento. Y si tienes cambios en tu vida (te casas, te divorcias, nace un hijo, fallece alguien), actualiza todo de inmediato.
Checklist: las 5 cosas que debes revisar esta semana
- Cuentas bancarias (nómina, ahorro, cheques): entra a la banca en línea o llama al banco. Pregunta quién está registrado como beneficiario. Si no hay nadie, regístralo ya. Si hay alguien, verifica que siga siendo la persona correcta.
- Afore: entra a tu cuenta en la Afore que te toca (o desde el portal de la Consar). Ahí viene la sección de beneficiarios. Aunque no es obligatorio por ley, es altamente recomendable tener al menos uno designado para que el proceso sea más ágil. Revisa que esté actualizado.
- Cetes y otros instrumentos de inversión: en plataformas como Cetesdirecto o cualquier casa de bolsa, hay un apartado para designar beneficiarios. No lo dejes vacío.
- Seguros de vida (los tuyos y los que te dan en el trabajo): confirma quién es el beneficiario. Si tu seguro del trabajo tiene a "quien corresponda" o a "tu cónyuge" genérico, verifica que eso sea lo que quieres.
- Testamento: si aún no lo tienes, hazlo. Si ya lo tienes, coordínalo con las designaciones de beneficiarios. Asegúrate de que no haya conflictos entre lo que dice el testamento y lo que dicen tus cuentas.
Un ejemplo con números realistas
Imagina que ganas 25,000 pesos al mes y tienes una cuenta de ahorro con 80,000 pesos, una Afore con 450,000 pesos (sumando aportaciones y rendimientos), un seguro de vida de 500,000 pesos que te da tu empresa, y una casa que vale 1,800,000 pesos. Tienes dos hijos y pareja.
Si solo haces testamento y dejas la casa para tus hijos, pero nunca registraste beneficiarios en tu cuenta de ahorro, en tu Afore y en tu seguro, al momento de tu fallecimiento el banco no podrá liberar los 80,000 pesos fácilmente. Tu Afore irá a tus beneficiarios legales (que pueden no coincidir con lo que querías). Y el seguro de tu empresa, si no actualizaste la forma, podría pagarle a tu cónyuge aunque querías que fuera 50% para cada hijo. Un desastre que se pudo evitar con 30 minutos de trámites.
Si en cambio registras beneficiarios claros en cada producto (por ejemplo, 50% a tu pareja y 50% a tus hijos en partes iguales), el dinero fluye rápido. Sin abogados, sin juicios sucesorios, sin desgaste emocional para tu familia.
¿Qué sigue? Una llamada o un clic
No esperes a tener todo perfecto. Empieza por lo más sencillo: mañana mismo revisa los beneficiarios de tu Afore (tómate 10 minutos en el portal de la Consar). Luego los de tu banco. Luego agenda una cita con un notario para tu testamento si aún no lo tienes. No necesitas un patrimonio millonario para hacer esto; unos pocos miles de pesos y media hora de tu tiempo pueden ahorrarle meses de dolor y trámites a tu familia.
Y recuerda: tu dinero, tus cuentas, tus inversiones y tu testamento deben hablar el mismo idioma. Si no, al final quien pierde no eres tú, sino las personas que más te importan.
📌 Sigue aprendiendo
Si te quedaste con ganas de más, te recomiendo leer el post "Cómo identificar (y evitar) montadeudas, pirámides y apps financieras falsas en 2026", porque proteger tu patrimonio no es solo heredarlo bien, sino no perderlo en vida.
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